La concejal Julissa Ferreras exponiendo "las ventajas" de la expansión del BID de la calle 82 en la escuela pública 19 y al lado de algunos comerciantes que la apoyan. Fotos Javier Castaño

La concejal Julissa Ferreras exponiendo “las ventajas” de la expansión del BID de la calle 82 en la escuela pública 19 y al lado de algunos comerciantes que la apoyan. Fotos Javier Castaño

“No, no , no, el BID de la calle 82 está funcionando muy bien y su expansión no va a perjudicar a los pequeños negocios ni tampoco favorecerá a las grandes corporaciones”, dijo Seth Taylor, director ejecutivo de 82nd Street Partnership. Esa fue la respuesta de Taylor para contestar la pregunta de QueensLatino sobre la expansión del Business Improvement District (BID) que incluye “la limpieza” de la avenida Roosevelt de la calle 81 a la 114. La expansión del BID también incluye Junction Boulevard y la plazoleta de la calle 103.

Taylor dijo que en la calle 82, de la Roosevelt hacia el oeste, hay varias corporaciones grandes, pero que hacia el este hay pequeños negocios y todos apoyan la expansión del BID, al igual que los comerciantes de la Roosevelt, hasta Corona. “Si quiere lo llevo para que hable con los comerciantes”, dijo Taylor.

La concejal Julissa Ferreras convocó a la comunidad a una reunión en la escuela pública 19 para explicar el “New Deal for Roosevelt Avenue” (El nuevo acuerdo para la Avenida Roosevelt). Asistieron 130 personas, no permitieron que el público participara, leyeron algunas preguntas superficiales e informativas y dijeron que el resto de las preguntas por escrito las contestarían por correo electrónico.

El auditorio de la escuela pública 19 durante la reunión de la expansión del BID de la calle 82.

El auditorio de la escuela pública 19 durante la reunión de la expansión del BID de la calle 82.

“Tenemos que retirar el estigma de crimen que tiene la avenida Roosevelt, debemos organizar a los vendedores de la calle para que jueguen otro rol en el vecindario y haya un mejor balance con los comerciantes que tienen locales y pagan renta”, dijo la concejal Ferreras. “En la Roosevelt sólo hay un 4% de locales comerciales vacíos, es una zona fuerte y tenemos que fortalecer aún más a los pequeños negocios, por encima de los intereses de las corporaciones”. Hay menos locales vacíos, pero en donde había un local ahora hay tres o cuatro y algunos se tomaron el andén.

Durante la reunión en la escuela pública 19 presentaron fotografías para apoyar la expansión del BID de la calle 82, llevaron comerciantes que apoyan esta estrategia, activistas y representantes de políticos.

Pero se les olvidó mencionar que los propietarios y los inquilinos son los encargados de votar si aprueban o no la expansión del BID, por el cual tiene que pagar una cuota anual dependiendo de sus ingresos y del espacio físico que ocupen. La cuota es por propiedad y es de alrededor de $2,000 dólares anuales, por un contrato de 5 años entre la ciudad y el BID, y como el valor de los locales aumentará, cuando se venza el contrato aumentará la cuota…

“La expansión del BID costará $1.1 millones al año”, dijo Taylor. Pero no habrá multas por basura puesto que habrán empleados recogiendo los desperdicios que arroja el público a la calle. También sembrarán arbolitos, pintarán paredes e instalarán más luces, como lo están haciendo en la calle 82. “Además, la Roosevelt es una excelente atracción turística por su variedad de restaurantes de todas partes del mundo”.

De acuerdo a la concejal Ferreras, ya se comenzó a invertir $350 mil en limpieza de la zona y otro medio millón de dólares para cambiar y mejorar las luces de los postes. “El vecindario ha mejorado y se imaginan lo que podríamos hacer con más dinero”.

En un correo electrónico que los empresarios de Corona, Rubén Peña (Licorería Crystal y Corona CAN) y John Ferreira (La Casa de Ropa Interior Femenina y la Asociación de Comerciantes de Junction Boulevard), le enviaron a Taylor, le preguntan por qué no los consultan sobre las decisiones de la expansión del BID, quiénes integrarán la directiva y cuál será el salario del director, entre otras cosas.”Tanto Peña como Ferreira están en el comité que estudia la expansión del BID y yo simplemente trabajo para ellos”, dijo Taylor.

El profesor Arturo Ignacio Sánchez, quien ha seguido de cerca la expansión de este BID y es miembro de la Junta Comunal 3, dijo que aquí está en juego una lucha de clases: “En un lado está el liderazgo de quienes tienen poder y dinero, y por otro la comunidad inmigrante y sus pequeños negocios, especialmente los latinos de Corona, quienes están en desventaja”.

La concejal insiste en que el BID es lo mejor que le puede pasar a este vecindario y “no es una idea del alcalde Bloomberg, sino mía…”. Apoyando la idea de Ferreras estaba, además de Taylor, Elizabeth de León del Servicio de Pequeños Negocios de Nueva York y encargada de los 67 BIDs de la ciudad, Ernesto Cury que prepara impuestos, Karla Alfano quien vive y tiene su negocio en Corona, Rubén Darío Ramírez, de la librería El Dorado en el centro comercial de la Roosevelt y la calle 84, y John Ferreira de la Casa de Ropa Interior Femenina.

Seth Taylos, director ejecutivo del 82nd Street Partnership e impulsor de la expansión del BID.

Seth Taylos, director ejecutivo del 82nd Street Partnership e impulsor de la expansión del BID.

Todos los que se sentaron en la mesa de la concejal Ferrera dijeron que la expansión del BID “es una maravilla para los pequeños negocios y para la comunidad”. Taylor añadió que el BID servirá para educar a los comerciantes, embellecer el área y promover los restaurantes, montar una página digital y usar el ‘social media’, además de remover el graffiti y planificar el futuro.

Entre el público habían representantes de la Junta Comunal 3, de la Corporación de Desarrollo Económico de Queens (QEDC) y de la Cámara de Comercio de Queens.

Sergio Aguirre, del Comité de Defensa de Willets Point, estaba sentado en el auditorio de la escuela para exponer la forma como los talleres de carros de esa área están siendo desalojados por las corporaciones CitiField y los Mets, pero no lo dejaron ni levantar la mano.

Javier Castaño